Júpiter en Leo
Júpiter representa tu lado que confía, crece y busca sentido. En Leo, se expresa con calidez, orgullo y ganas de brillar.
En Leo — fuego fijo, signo del Sol — Júpiter es huésped en la corte del rey. Peregrino, no reina aquí, mas se sienta al lado del trono y participa de su esplendor: su liberalidad gana porte regio, y lo que da, lo da con grandeza. Inclina a la magnanimidad, al gesto largo que honra a quien lo recibe, a la fe confiada y noble que se muestra a la luz del día. Da generosidad de príncipe, protección a los que de él dependen, justicia que premia el mérito y eleva a los dignos. La religión aquí es solemne, de templo y de pompa; la sabiduría, consejera de reyes. El Sol le presta brillo y el fuego fijo, constancia en el favor. Pero la corte tienta al benéfico al fausto: la largueza puede volverse ostentación, la generosidad pedir aplauso, y el juicio justo doblegarse a la vanidad de ser visto como justo, más que de serlo.
ALMUTEM