Mercurio en la Casa 7
Mercurio representa tu manera de pensar, de hablar y de aprender. La Casa 7 es la casa del otro: el matrimonio, las parejas y los acuerdos, y también los adversarios declarados. Es el espejo en el que te encuentras con quien tienes enfrente.
En la séptima casa —del matrimonio, de las sociedades, del otro y de los enemigos declarados— Mercurio ocupa un ángulo, de las casas fuertes, de buena índole pero ambigua, pues tanto rige la unión como la contienda abierta. Determinado a esta casa, lleva el ingenio al trato con el prójimo: el cónyuge, el socio, el adversario que se enfrenta a cara descubierta. Inclina a una mente vuelta hacia el acuerdo y la negociación, hábil en contratos y en pactos, pero igualmente afilada en el litigio y en la disputa pública. Da talento para la diplomacia y el comercio con otro, maña para escoger compañero por la conversación y por la razón. Tiende a uniones marcadas por el intercambio de ideas y, a veces, por la discordia de las palabras. Como Mercurio sin color propio se tiñe del compañero, y aún no revelamos su condición aquí, resta saber si hace de la sociedad concierto o pleito.
ALMUTEM