Mercurio en Tauro
Mercurio representa tu manera de pensar, de hablar y de aprender. En Tauro, se expresa con calma, firmeza y gusto por lo concreto.
En Tauro —tierra fija, regida por Venus— Mercurio es peregrino, sin dignidad que lo sustente, pero acogido por mano suave; toma de la señora del signo una lentitud dulce y una firmeza paciente. La mente aquí no corre, asienta: piensa despacio, demora en formar juicio y, formado, no lo suelta. La palabra es medida, grave, de timbre agradable, dada a las cosas concretas y a lo que se puede tocar, contar y guardar. Inclina al cálculo prudente de los bienes, al comercio paciente, a la elocuencia que persuade por la calma y no por el arrebato. Tiende a fijar una opinión y a defenderla con terquedad de raíz honda. Da buen sentido práctico, memoria tenaz, gusto por la materia útil y por el provecho seguro. El riesgo está en la obstinación: rechazar la idea nueva solo por ser nueva, confundir lentitud con profundidad y dejar que el pensamiento críe musgo donde debía correr.
ALMUTEM