Sol en Escorpio
Sol representa quién eres en el fondo, tu voluntad y lo que te da energía. En Escorpio, se expresa con intensidad y profundidad, a todo o nada.
En Escorpio —signo de agua fija, regido por Marte— el Sol es peregrino, huésped en las aguas profundas y cerradas que el guerrero gobierna en esta su morada nocturna. El fuego regio se sumerge y se adensa: el brillo se recoge al fondo, intenso y secreto, calor que arde bajo la superficie sin mostrarse. Inclina a una autoridad penetrante y reservada, que ve lo que está oculto, que no cede ni olvida, que ejerce poder por la voluntad firme más que por la exhibición. Da fuerza de propósito, coraje ante el miedo y la muerte, capacidad de regenerar lo que parecía perdido. La vitalidad es tenaz, concentrada, vuelta hacia lo que transforma. La dignidad se busca en el dominio de sí y de los propios fondos. El riesgo mora en la desconfianza que todo escruta, en el rencor que se guarda, en la llama soterrada que se hace veneno en vez de luz y quema por dentro a quien la contiene.
ALMUTEM