Esta publicación marca el inicio de lo que quiero que sea un largo caminar con las estrellas: un report semanal de las tendencias astrológicas, como quien mira el clima de los próximos días.
Y será esta nuestra firma — Caminhar com as estrelas, caminar con las estrellas.
Todo tiene su tiempo, su momento de atención y su ventana de manifestación.
Son ideas que se manifiestan en el imaginario, canalizadas por la mano que garabatea el papel y expuestas por los rayos luminosos de la manifestación.
¿De qué otra forma, si no a través de la imaginación, la creatividad y la voluntad personal, sentiríamos el fuego que arde por dentro?
Esta semana marca algo especial, algo que contrasta entre lo que está en las sombras y lo que necesita ser revelado. Nos muestra un juego de contrastes, de dualidad y de lo que debe ser polarizado u olvidado.
Para los egipcios y los helenísticos, tradicionalmente, el nuevo año solar se inicia con el ingreso del Sol en Cáncer, bajo el modelo del Thema Mundi. ¡El último decanato de Géminis es el fin de este ciclo! Y comienza el verano.
Un ciclo que termina y otro que comienza, en la idea conceptual del tiempo de los egipcios. Está decretado por los cielos que los días empiezan a perder fuerza y las noches crecen favorablemente — en busca del equilibrio perfecto.
La semana en que estamos nos revela la idea de justicia final: lo que debe ejecutarse, cortarse, dejarse atrás, y lo que debe nutrirse, acariciarse y revelarse al público.
Las imágenes bifurcadas tienen poder aquí: señalan una decisión por tomar, irreversible y muy bien ponderada. Crece una sensación de auge y ansiedad, en un momento en que deben evitarse todas las distracciones para que el corte de la espada se cumpla con precisión — el corte definitivo y el abrazo de la elección hecha.
De la misma forma que la planta o el árbol se podan para alcanzar determinada forma y crecimiento, también nosotros crecemos en la dirección elegida.
Es una semana de sacrificios personales, de fe, de esperanza, de llamar a los dioses por un buen auspicio divino. El llamado por las consecuencias de las decisiones individuales, invocando las energías que dan robustez, vigor y sustancia a aquello que merece atención.
Esta semana nos trae el verano, con el ingreso del Sol en Cáncer; el tiempo calentará y dilatará los cuerpos, que piden descanso, relajación y otros estímulos — una especie de reinicio necesario para otros caminares, sean personales o profesionales.
Venus y Júpiter se separan tras su reciente encuentro, mostrando aún un cielo de buenos auspicios y grácil, aunque debilitándose. Mercurio, ese, se vuelve más lento, afloja, y con ello todos los asuntos que rige piden también una desaceleración en una rutina desenfrenada e intensa. Pronto tendremos su retrogradación.
Le deseo una buena entrada en este verano de 2026, ¡y que consiga todo lo que desee!
ALMUTEM