Luna en la Casa 4
Luna representa tus emociones, tus instintos y lo que te hace sentirte seguro. La Casa 4 es la casa de tus raíces: el hogar, la familia, la herencia y los padres (en la tradición, sobre todo la figura del padre). Es tu cimiento íntimo y también el final de todo, el puerto al que se vuelve.
En la cuarta casa —del hogar, de los padres, de las raíces, de las tierras y del fin de la vida—, la Luna encuentra un ángulo, el fondo del cielo, y por ello obra con fuerza plena, la totalidad de su virtud. Es sin embargo casa tenida por difícil, donde todo se recoge y termina. Determinada al origen y a la tierra, la Luna se liga aquí a lo que más le es propio —la familia, la madre, la casa paterna—, y da fuerte apego al hogar y a las memorias de la sangre. Inclina a una vida muy marcada por el origen y por el fin, con mudanzas de morada, ligación a tierras y a herencias, y raíces que pesan. El luminar nocturno gobierna bien este lugar escondido, nutriendo lo que viene de dentro y de abajo. La herencia y las tierras siguen las fases de la Luna, con posesión que va y viene. Casa de raíz y de término, donde el sentir se entierra hondo.
ALMUTEM