Luna en la Casa 8
Luna representa tus emociones, tus instintos y lo que te hace sentirte seguro. La Casa 8 es la casa de lo que compartes y de lo que viene de fuera: herencias, recursos ajenos, deudas y los grandes cambios y pérdidas. Es un lugar profundo y exigente, de miedos y de transformación.
En la octava casa —de la muerte, del miedo y de los bienes ajenos—, la Luna es sucedente, y retiene así la mitad de su fuerza. Es casa aversa al ascendente y tenida por mala, sombría, ligada al fin y a lo que se hereda de los muertos. Determinada a este lugar de temor, la Luna, sensible por naturaleza, inclina a un alma sujeta a miedos, a sueños pesados y a inquietudes nocturnas que suben como niebla. Da ganancia por los bienes ajenos —dote, herencia, lo que viene por vía del cónyuge o de los socios—, fortuna que muda como las fases del luminar. Liga el sentir a las cosas profundas, a las pérdidas y a lo que se teme perder. Como la Luna mueve los fluidos, hay cuidado con las crisis del cuerpo y con las aguas internas. La madre puede prenderse a asuntos de muerte o de herencia. Casa de miedo y de provecho ajeno, donde el sentir se adensa en lo oscuro.
ALMUTEM