Júpiter en la Casa 8
Júpiter representa tu lado que confía, crece y busca sentido. La Casa 8 es la casa de lo que compartes y de lo que viene de fuera: herencias, recursos ajenos, deudas y los grandes cambios y pérdidas. Es un lugar profundo y exigente, de miedos y de transformación.
En la octava casa — de la muerte, del miedo y de los bienes ajenos —, Júpiter se determina al fin y a lo que viene por mano ajena. Casa sucedente pero aversa, de las malas, que no mira el ángulo ni se alegra. Aquí el benéfico mayor se posa sobre cosas pesadas: inclina, con todo, a muerte mansa y sin tormento, fin en paz y con fe, y bendice lo que llega por herencia, por dote, por legado de los muertos. Da provecho de los bienes ajenos, suerte en las herencias y en las cosas del cónyuge, alivio de los miedos y amparo en las deudas. Significa la esperanza religiosa ante la muerte, la sabiduría que acepta el fin, la justicia en el repartir de lo que los difuntos dejan. Pero la casa es de las afligidas y chupa la luz del astro: lo que en otro lugar sería largueza, aquí viene por vía de la pérdida. Cuánto de la herencia aprovecha, y si la muerte es blanda, queda en abierto.
ALMUTEM