Júpiter en la Casa 12
Júpiter representa tu lado que confía, crece y busca sentido. La Casa 12 es la casa de lo que queda oculto: el recogimiento, los entresijos, los miedos secretos y lo que te limita por dentro. Es un lugar difícil, pero también el del silencio y la vida interior.
En la duodécima casa — de los enemigos ocultos, del confinamiento, de la enfermedad grave, de las instituciones y de las penas —, Júpiter se determina a lo que está escondido y entorpecido, en el más penoso de los lugares. Casa cadente y aversa, de las malas, gozo de Saturno y no suyo. Aquí el benéfico mayor desciende al cautiverio y a la sombra: inclina, aun así, a enemigos secretos desarmados, a peligros que se desvían, a amparo en el encierro, a consuelo en la pena. Da caridad ejercida con los presos y los enfermos, fe que sostiene en la tribulación, refugio en monasterios y casas de recogimiento, socorro que viene cuando todo parece perdido. Significa la misericordia en las grandes pruebas y la mano de Dios en la adversidad. Pero la casa es la más afligida de todas, y ahoga la luz del astro: su bendición llega disfrazada de alivio más que de hartura. Cuánto socorre en la sombra queda para el movimiento.
ALMUTEM