Sol en Leo
Sol representa quién eres en el fondo, tu voluntad y lo que te da energía. En Leo, se expresa con calidez, orgullo y ganas de brillar.
El Sol rige Leo —signo de fuego fijo— y está aquí en su propio domicilio, señor en casa suya, donde su naturaleza caliente y seca, regia y luminosa, encuentra terreno que le pertenece por entero. Es de las posiciones más fuertes que el luminar puede ocupar: nada lo media, nada lo presta. Aquí el brillo es pleno y estable, fuego que no vacila, corazón que gobierna el cuerpo del mundo a su alrededor. Inclina a una autoridad natural y generosa, que manda sin esfuerzo y se hace reconocer, a la magnanimidad de quien da luz a los demás, a la lealtad y al porte noble. Da vitalidad abundante, confianza firme, gusto por la honra merecida y por la creación que sale de sí. Donde el Sol en Leo asienta, hay centro y orden. El riesgo es el del propio dominio en exceso: el orgullo que se infla, la vanidad que pide aplauso, el fuego que quiere ser siempre el único en arder.
ALMUTEM