
· · ·

Las tendencias astrológicas de la semana — el clima del cielo de los próximos días.

La luz baja y calienta. El viernes Mercurio queda frente a una voz dura que ya no tiene suelo, y la respuesta que aguanta no es la que sube el tono. Es una semana de fuego guardado dentro de las piedras.

Marte dejó de empujar la pared y la semana abre en luz plena. El viernes la Luna desaparece dentro del Sol y queda una sola luz en el cielo. Es una semana de ver, y ver no es lo mismo que resolver.

Marte empuja a Saturno sin ningún apoyo y la tensión sube todos los días. El socorro está a la vista y llega un día después de que la semana cierre. Es una semana de cargar, no de decidir.

Venus atraviesa su propia casa y alcanza a Saturno al otro lado del cielo. Es una semana de juicio ya formado y todavía sin decir — la hoja ha sido tomada y no corta nada.

Tres planetas terminan su signo en los mismos siete días y Saturno casi no se mueve: la semana de la carga llevada hasta el final del tramo — con niebla sobre el camino.

Júpiter entra en el corazón del Sol en Leo y desaparece del cielo, mientras la Luna Llena en Acuario ilumina el lado opuesto: la semana de aquello que ya está formado y todavía no puede mostrarse.

El Sol vuelve a casa en Leo y se encuentra con Júpiter, Mercurio se estaciona directo y Venus y Marte se atraen en tensión — una semana de encuentro y de elección.

Mercurio retrógrado se quema en el corazón del Sol y el Sol atraviesa el decanato de la Luna en Cáncer: una semana de recogimiento, en que la fuerza que cuenta no es la del gesto ni la de la astucia, sino la mano serena que sostiene sin apretar.

Marte encuentra a Urano en un relámpago, el Sol choca con el límite de Saturno y Venus pasa a Virgo: una semana de filo — separar, con claridad, lo verdadero de lo que es solo niebla.

Luna llena en Capricornio y Júpiter entrando en Leo, con Mercurio retrógrado en Cáncer: una semana de umbrales — lo que se celebra y se atraviesa, y lo que pide regreso.

El Sol en Cáncer y la última semana de Júpiter exaltado: entre el alimento y la carencia, con Marte entrando en Géminis.

El Sol entra en Cáncer y abre el verano: una semana de contrastes, de cortes precisos y de elecciones irreversibles.