El ascendente y los cuatro ángulos
Si tuvieras que elegir un solo punto de la carta, la tradición lo elegiría por ti: el ascendente. No el Sol. El signo solar, el que sale en los periódicos, dice en qué época del año naciste. El ascendente dice en qué minuto del día, y en qué lugar de la Tierra. Es lo que hace que tu carta sea tuya y no de todos los que nacieron el mismo mes.
El grado que nace
En la lección 1 viste de dónde viene: es el grado del zodíaco que subía por el horizonte de oriente en el instante en que naciste. Los griegos lo llamaban simplemente la Hora, porque marcaba la hora del nacimiento con más precisión que cualquier reloj de la época.
Como el cielo da una vuelta entera en veinticuatro horas, cada signo tarda de media dos horas en pasar por el horizonte. En la lección 3 viste que unos tardan mucho más que otros. El grado exacto cambia cada cuatro minutos. Por eso dos personas nacidas el mismo día, en la misma ciudad, con una hora de diferencia, tienen cartas parecidas en los planetas y distintas en casi todo lo demás.
El ascendente es también la primera casa. Todo lo que se cuenta en las casas se cuenta a partir de él. Si él cambia, cambian todas.
Lo que significa el ascendente
La tradición lee en la primera casa a la propia persona: la vida, el cuerpo, la salud, el carácter, la manera de presentarse y de empezar las cosas. El signo que está allí da el tono a todo esto.
Los autores antiguos describían incluso el aspecto físico por el signo del ascendente y por el planeta que lo rige: alto o bajo, delgado o robusto, de piel clara u oscura. Hoy eso se lee con cautela, porque la herencia y el mundo moderno pesan mucho, pero la idea de fondo se mantiene: el ascendente es el cuerpo y la primera impresión. El Sol es lo que uno es por dentro; el ascendente es lo que se muestra al entrar en una sala.
El señor del ascendente
El planeta que rige el signo del ascendente se llama el señor del ascendente, y quizá sea el planeta más importante de tu carta. Te representa a ti. Donde está él, hacia allí corre tu vida.
En la lección 5 buscaste en qué casa había caído. Ahora sabes por qué: un señor del ascendente en la X vuelve la vida hacia la profesión y el nombre; en la VII, hacia los demás y las asociaciones; en la XII, hacia lo escondido y solitario. Su estado, que aprenderás a medir en la lección 8, dice con qué facilidad la persona consigue lo que busca. Es el mismo razonamiento que con cualquier regente, aplicado al más importante de todos.
Si hay un planeta en el propio ascendente, a pocos grados de él, ese planeta también te describe, y muchas veces salta más a la vista que el señor. Saturno allí da seriedad y reserva; Júpiter, una presencia amplia y confiada; Marte, prisa y franqueza.
Las cuatro puertas del cielo
El ascendente es el primero de cuatro puntos fuertes, los ángulos. Los otros tres son el Medio Cielo, el descendente y el Fondo del Cielo. Los antiguos los llamaban los centros o las puertas de la carta, porque es por ellos por donde las cosas entran y se muestran.
| Ángulo | Dónde | Lo que guarda |
|---|---|---|
| Ascendente (I) | horizonte de oriente | la vida, el cuerpo, el comienzo |
| Medio Cielo (X) | el punto más alto | la acción, la profesión, la honra, lo que todos ven |
| Descendente (VII) | horizonte de occidente | los demás: el cónyuge, los socios, los adversarios |
| Fondo del Cielo (IV) | el punto más bajo | las raíces, la casa, los padres, el final de las cosas |
Léelos como un día: el ascendente es el amanecer, el Medio Cielo el mediodía, el descendente la puesta de sol y el Fondo del Cielo la medianoche. Un planeta cerca de un ángulo es como un actor en el centro del escenario. Recuerda la lección anterior: una casa angular es la más fuerte de todas.
Arriba y abajo, naciente y poniente
El horizonte divide la carta en dos mitades. Los planetas por encima del horizonte eran visibles en el cielo cuando naciste, si hubiera sido de noche: son los asuntos que se muestran, que ocurren a la vista de los demás. Los planetas por debajo estaban escondidos bajo la Tierra: trabajan más en privado, por dentro.
El meridiano la divide en otras dos. La mitad del naciente, del lado del ascendente, es la de los planetas que están subiendo: actúan pronto, deprisa, por iniciativa propia. La mitad del poniente, del lado del descendente, es la de los que están bajando: actúan más tarde, en respuesta a los demás.
No son reglas para memorizar. Son maneras de mirar la rueda entera de un vistazo antes de leer un planeta cada vez.
El Medio Cielo no siempre está en la décima
Esto confunde a mucha gente, así que conviene decirlo ya. En el sistema de Signos Enteros, la décima casa es siempre el décimo signo contando desde el ascendente. Pero el Medio Cielo, el punto real más alto, depende de la latitud y de la hora, y puede caer en el noveno o en el undécimo signo.
Cuando eso pasa no hay ningún error. La tradición lee las dos cosas: la décima casa como la casa de la profesión, y el Medio Cielo como un punto fuerte allí donde caiga. En los sistemas de cuadrante, como el Alcabitius que tu carta usa por defecto, el Medio Cielo es siempre la cúspide de la décima, y el problema no aparece.
Si la hora está mal
Como el ascendente cambia de grado cada cuatro minutos, una hora de nacimiento redondeada «a las diez y media» puede mover los ángulos varios grados. Casi siempre no cambia el signo, pero cerca del final de un signo sí, y con él todas las casas.
Si tu ascendente está en los primeros o en los últimos grados de un signo, desconfía un poco. Confirma la hora en un certificado o en un registro del hospital, si puedes. Y si el resultado no te dice nada, prueba a leer el signo vecino y mira cuál describe mejor tu cuerpo y tu carácter. Los astrólogos antiguos hacían exactamente esto, con métodos propios, para afinar horas inciertas.
Ejercicio — tu ascendente
Abre tu carta.
- Anota el signo y el grado de tu ascendente. ¿Está al principio, en el medio o al final del signo?
- Encuentra el señor del ascendente y la casa donde está. Escribe en una frase hacia dónde «corre» tu vida según esa casa.
- ¿Hay algún planeta a menos de cinco grados de uno de los cuatro ángulos? ¿Cuál, y en qué ángulo?
- Cuenta cuántos de los siete planetas están por encima del horizonte (casas VII a XII) y cuántos por debajo (casas I a VI). ¿Tu carta mira más hacia fuera o hacia dentro?
ALMUTEM