Los cuatro elementos
En la lección 2 viste que Ptolomeo describe los planetas por lo que hacen: calientan, enfrían, humedecen, secan. En la lección 3 viste que cada signo pertenece a un elemento. Esta lección junta las dos cosas, porque es la misma física la que está debajo de ambas. Quien la entiende entiende la mitad de los juicios de la tradición antes de leerlos.
Las cuatro cualidades
Todo en el mundo antiguo estaba hecho de cuatro cualidades, por pares. Dos son activas, porque cambian lo que tocan: lo cálido y lo frío. Dos son pasivas, porque dicen cómo una cosa recibe el cambio: lo húmedo y lo seco.
El calor junta lo que es de la misma naturaleza y hace subir. Es lo que pasa con el fuego y con la vida. El frío aprieta, condensa y detiene. Lo húmedo es lo que se deja moldear, lo que corre, lo que se mezcla con facilidad. Lo seco es lo que guarda la forma, lo que resiste, lo que separa.
Fíjate en que nada de esto es bueno o malo en sí. Una semilla necesita calor y humedad para brotar; un cimiento necesita frío y sequedad para aguantar. Los benéficos y los maléficos de la lección 2 nacen exactamente de aquí: lo cálido y húmedo construye un cuerpo vivo, lo frío y seco lo deshace. Pero una muralla se quiere fría y seca.
Los cuatro elementos
Junta una cualidad activa con una pasiva y sale un elemento.
| Elemento | Cualidades | Qué hace |
|---|---|---|
| Fuego | cálido y seco | sube, ilumina, separa, consume |
| Aire | cálido y húmedo | se extiende, une, ocupa el espacio que le dan |
| Agua | fría y húmeda | baja, envuelve, toma la forma del recipiente |
| Tierra | fría y seca | asienta, conserva, da forma y límite |
Los pares no son al azar. Cada elemento comparte una cualidad con sus dos vecinos y ninguna con su opuesto. El fuego comparte el calor con el aire y la sequedad con la tierra, pero nada con el agua. Por eso el fuego y el agua se apagan el uno al otro, y la tierra y el aire nunca se mezclan bien.
En el zodíaco esto se ve en los aspectos. Los signos del mismo elemento están en trígono; los de elementos que comparten el calor o el frío (fuego con aire, tierra con agua) están en sextil; y la cuadratura junta siempre un signo cálido con uno frío. Lo verás en la lección de los aspectos.
Los elementos en el zodíaco
Los doce signos se dividen en cuatro grupos de tres, uno por elemento. A cada grupo se le llama una triplicidad, y los tres signos de cada grupo forman un triángulo perfecto en el zodíaco.
- Fuego: Aries, Leo, Sagitario.
- Tierra: Tauro, Virgo, Capricornio.
- Aire: Géminis, Libra, Acuario.
- Agua: Cáncer, Escorpio, Piscis.
El orden se repite alrededor del círculo: fuego, tierra, aire, agua, y otra vez fuego. Por eso los signos vecinos nunca son del mismo elemento, y los signos de fuego y de aire, los cálidos, se alternan con los de tierra y agua, los fríos. Es la misma alternancia que ya viste entre signos diurnos y nocturnos: los de fuego y aire son diurnos, los de tierra y agua son nocturnos.
Cada triplicidad tiene también sus regentes, tres planetas que la gobiernan juntos. Son una de las cinco dignidades, y vuelven en la lección 8.
Los cuatro humores
La misma física servía a la medicina. El cuerpo, se pensaba, estaba gobernado por cuatro líquidos, los humores, cada uno con las cualidades de un elemento. La salud era el equilibrio entre ellos; la enfermedad, el exceso de uno.
| Humor | Elemento | Cualidades | Estación | Edad |
|---|---|---|---|---|
| Sangre | Aire | cálido y húmedo | primavera | infancia |
| Bilis amarilla | Fuego | cálida y seca | verano | juventud |
| Bilis negra | Tierra | fría y seca | otoño | edad adulta |
| Flema | Agua | fría y húmeda | invierno | vejez |
De aquí vienen cuatro palabras que todavía usamos sin pensar en su origen. Quien tiene mucha sangre es sanguíneo: alegre, sociable, confiado. Quien tiene mucha bilis amarilla es colérico: rápido, caliente, dispuesto a actuar y a enfadarse. Quien tiene mucha bilis negra es melancólico: atento, constante, inclinado a la tristeza y a la reflexión. Quien tiene mucha flema es flemático: tranquilo, paciente, difícil de alterar.
Fíjate en que la tabla es también un año y una vida. La primavera es húmeda y cálida como la infancia; el invierno es frío y húmedo como la vejez. La astrología, la medicina y el calendario eran una sola manera de ver el mundo.
El temperamento
Juntándolo todo, los astrólogos calculaban el temperamento de una persona: la mezcla de cualidades con la que nació. No se lee en un solo punto. Se suman las cualidades de varios: el signo del ascendente y el planeta que lo rige, la Luna y su fase, la estación del año en que está el Sol, y los planetas que tocan el ascendente.
El resultado rara vez es puro. Casi todo el mundo es una mezcla, por ejemplo colérico con algo de sanguíneo, y es esa mezcla la que describe el carácter de base: el ritmo, la reacción, el tipo de energía. No describe lo que la persona hace con él.
El sitio calcula tu temperamento por este método, con las fuentes y el peso de cada factor, en el informe de Temperamento. Para esta lección basta con que entiendas de dónde viene cada cualidad.
Leer un planeta por los elementos
Este es el uso diario de todo esto, y el más importante para el resto del curso. Cuando un planeta está en un signo, suma sus cualidades a las del signo. A veces se combinan, a veces chocan.
Marte es cálido y seco en exceso. En un signo de fuego, también cálido y seco, se vuelve aún más ardiente: decide deprisa y corta sin dudar. En un signo de agua, frío y húmedo, su calor se templa: actúa de forma más escondida, más emocional, menos directa. Ninguna de las dos es «la correcta». Son dos Martes distintos.
La Luna es húmeda. En un signo de agua está a gusto, porque la cualidad es la suya. En un signo de fuego se seca y se acelera. Saturno es frío y seco. En un signo de tierra, igual de frío y seco, es sólido y lento, a veces demasiado pesado. En un signo de aire, cálido y húmedo, gana ligereza y atiende más a las ideas y a las reglas que a las cosas.
Con esta lectura no necesitas memorizar lo que hace cada planeta en cada signo. Basta con saber las cualidades de los dos y preguntarte si se refuerzan o se corrigen.
Ejercicio — los elementos de tu carta
Abre tu carta y ve a Cuerpos y Casas.
- Escribe, junto a cada uno de los siete planetas, el elemento del signo donde está. ¿Qué elemento aparece más veces? ¿Cuál falta?
- Haz lo mismo con el signo del ascendente y con el signo de la Luna. ¿Son del mismo elemento o de elementos opuestos?
- Elige un planeta y pregúntate: ¿sus cualidades y las del signo se refuerzan o se corrigen? Escribe una frase sobre lo que eso cambia.
- Por lo que has visto, arriesga tu temperamento dominante: sanguíneo, colérico, melancólico o flemático. Guarda la respuesta. No es un cálculo, es una primera mirada.
ALMUTEM