Luna en la Casa 12
Luna representa tus emociones, tus instintos y lo que te hace sentirte seguro. La Casa 12 es la casa de lo que queda oculto: el recogimiento, los entresijos, los miedos secretos y lo que te limita por dentro. Es un lugar difícil, pero también el del silencio y la vida interior.
En la duodécima casa —de los enemigos ocultos, del confinamiento, de la enfermedad grave, de las instituciones y de las penas—, la Luna es cadente, y dispone por ello de apenas un cuarto de su fuerza. Es casa aversa al ascendente y tenida por mala, la más sombría, donde Saturno tiene su triste gozo. Determinada a este lugar recluso, la Luna, sensible y mutable, inclina a una vida de pruebas secretas, de tristezas que suben a escondidas y de enemigos que obran a ocultas. Da ligación a lugares de encierro —hospitales, retiros, prisiones— y ocupación con los que sufren. Como la Luna mueve los fluidos, trae enfermedades largas y ocultas, sobre todo del pecho y de las aguas del cuerpo. El sentir se recoge y padece lejos de la vista, propenso a la melancolía y al disgusto. La madre puede prenderse a penas o a confinamientos. Casa de sombra y de pena, donde el luminar padece lo que no muestra.
ALMUTEM